lunes, 23 de julio de 2012

Revolución - Patricia Nasello

   

Ella había escrito: INTERESES DEVENGADOS A PAGAR $ 40, cuando el cuarenta empezó a moverse hasta que desapareció hundiéndose en profundidades de hoja blanca. “Igual que el pez dorado de Caty cuando busca el fondo de la pecera” exclamó atónita.
Esa fue la primera desaparición pero después vinieron las otras y ella y Caty y los demás vieron cómo los números abandonaban sus puestos, algunos llevándose con ellos las cosas que representaban: ciertos documentos de uso comercial, algunas cédulas de identidad y varios edificios de departamentos se perdieron para siempre. Hubo cifras imposibles de ser representadas, o de recordar. Y hubo muertos, gente a las que les estallaba el corazón intentando decir la fecha de su cumpleaños. Ella se quedó sin amigos, sufrió una crisis y tuvieron que internarla.
Hoy le han dado de alta.
Y está decidida, quiere distraerse si es posible, olvidar.
Toma a Caty de la mano. “
—Vamos a la plaza —dice.
La hamaca favorita de Caty está ocupada. Hay un nueve allí, sobre la tabla. El nueve se flexiona e impulsa la hamaca que va y viene suavemente. Ella se agacha, cubre a la nena con sus brazos.
—Están de regreso —murmura.

8 comentarios:

  1. y podrán poner orden a todo?

    HERMOSO MICRO PATRICIA!!!!
    Abrazos admirados

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me parece que estos números están para imponer un nuevo orden, amiga: uno que no nos conviene...

      Retribuyo tu abrazo

      Eliminar
  2. Gracias Nedda por traer a Patricia a tu blog! abrazo a las dos. Grosas!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a vos, Leo, por ser y estar.
      Me tomo la atribución de responder por Nedda y te envío par de calurosos abrazos en nombre de las dos

      Eliminar
  3. Habrá qu cuidarse hasta de los números...


    Saludo grandote!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estamos en un mundo tan bello como peligroso, Lunita...

      Eliminar
  4. Escalofriante esa revolución de los números. Yo a veces creo que ellos nos persiguen, se repiten adrede en nuestra vida. ¡Uff!
    Un abrazo, Patricia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también lo creo así, Sara. Es que estamos abusando de todo, algo acabará por revelarse...
      Otro fuerte abrazo para vos

      Eliminar